Illegals and business: a glimpse of the future? (via Business Digest)

agosto 14, 2010

Síntesis y traducción del artículo de Susan Berfield. Businessweek. Enero 14, 2008. México ya está habituado a la forma estadounidense de tratar con la inmigración. Siempre se escucha hablar sobre muros, falta de tacto humano y deportaciones al por mayor que aparentan no tener fin. Este año, en el cuál que el voto latino decidirá el resultado de las elecciones, las propuestas de solución para el tema de inmigración están cambiando. Barak Obama, p … Read More

via Business Digest

CAMBIO CLIMÁTICO

enero 4, 2010

Foreign Policy
Cambio Climático.

Bill McKibben

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Se nos ha dicho que es tiempo de actuar si queremos salvar al planeta de una catástrofe climática. El problema es que puede que sea demasiado tarde. ¿Será entonces momento de detenernos a jugar juegos políticos y hacer de lado las pocas opciones que nos quedan?.

En este artículo nos daremos a la tarea de analizar la validez o no de las premisas, sobre las cuales los discursos oficialistas, se han visto soportados con miras en la mayoría de los casos a no asumir la parte de responsabilidad que a todos y cada uno de nosotros corresponde.

  • 1. “Los científicos están divididos” .

 No, no lo están. Transcurrían apenas los primeros años del debate sobre el calentamiento global, y ya desde entonces existía una gran controversia con respecto a si efectivamente el planeta se estaba calentando, cuáles eran las causas y si todas estas eran atribuibles a los humanos. Al día de hoy, aún y cuando resulta aventurado aseverar que ese debate puede considerarse resuelto o acabado, vale la pena destacar que existe un consenso generalizado, con respecto al preocupante ascenso que registran los termómetros a lo largo y ancho del globo terráqueo, así como por cuanto hace a nuestra irresponsabilidad como especie y a los efectos que esta actuación habrá de acarrear en el corto plazo.

  • 2. “Tenemos tiempo”.

No, no lo tenemos. El tiempo parece ser el elemento más complejo en esta ecuación. El hielo derritiéndose aceleradamente en el Ártico es clara muestra de que no disponemos de tiempo para quedarnos sentados esperando soluciones a cargo de terceros, sino para que cada uno de nosotros actuemos por nuestra cuenta y de inmediato. Y a todo esto, ¿por qué preocuparnos tanto por el derretimiento de esa gruesa capa de hielo que da forma y fama al denominado “Círculo Polar Ártico”? La respuesta es sencilla, más allá del cada vez más inminente riesgo de que el planeta entero se vea inundado, por su propia naturaleza el hielo (de color blanco) refracta el 80% de la radiación solar de vuelta al espacio, en tanto el agua azul producto del deshielo absorbe ese mismo 80% de rayos solares, contribuyendo de forma inclemente al calentamiento de los mares.

  • 3. “Al igual que afecta, el cambio climático ayuda en otros lados”.

No, el cambio climático de ninguna manera nos está ayudando. Si bien por algún tiempo se pensaba que a la par que el calentamiento global generaría grandes catástrofes en ciertas regiones del planeta tales como sequías (con el “beneficio” que éstas se presentarían en forma gradual) en otras regiones frías y lluviosas el aumento de la temperatura contribuiría a contar con algunos días soleados y con ello tener beneficios alternos palpables, como por ejemplo en el turismo o la agricultura. No obstante la aparente lógica que soportaba dicho argumento, el acelerado proceso de cambio ha dejado de manifiesto que en cierto momento los efectos dañinos se dejarán sentir con toda su fuerza en todas partes.

  • 4. “Es culpa de China”.

No necesariamente. Aún y cuando China se volvió un blanco fácil para atribuirle la culpa por la crisis climática al convertirse a mediados de la Revolución Industrial en el mayor emisor de dióxido de carbono al ambiente, esta cifra es explicable en razón de los índices de población de ese país de oriente, y no producto de un actuar del todo irresponsable, máxime cuando hoy día China realiza un esfuerzo considerable por reducir las emisiones en forma continua y permanente aún y cuando sus índices poblacionales continúen elevándose, convirtiéndose incluso en la nación que puntea el la investigación para el desarrollo de fuentes de energía renovables.

  • 5. “El cambio climático es un problema meramente ambiental”.

No realmente. Los ambientalistas fueron los primeros en hacer sonar la alarma, pues al no ser el dióxido de carbono -el gran responsable de las principales afectaciones al ambiente- un contaminante “tradicional”, se requiere un cambio radical en las economías de las naciones para pasar de combustibles fósiles a cualquier otra fuente de energía limpia y renovable, con todo lo que esto puede implicar.

Así, podemos darnos cuenta que el resolver la crisis ambiental es una necesidad urgente y no una opción. El calentamiento global se está presentando más rápido de lo esperado y sus efectos también han resultado más severos que lo pronosticado. Esto no va a detenerse si no hacemos algo. La única pregunta que queda pendiente de respuesta es: ¿qué vamos a hacer para remediar el daño, no sólo para revertirlo, sino para impedir que continúe avanzando? El deber es de todos. El momento es ahora…